El café sobre las 6

Había estado viendo alguna película en Netflix, abrí una botella de vino y usé una de las copas nuevas, baile un poco por la sala con alguna nueva canción que había encontrado y sería mi nueva favorita por las próximas dos semanas; deliraba un poco con la idea de tenerte aquí y repentinamente me convertí por al menos 30 minutos en una especie de Zoe Barnes, arregle un poco el departamento, como si estuviera lista para recibir a Frank, al cretino maravilloso de Frank Underwood, y hacer la transición hacia la proyección de Claire que quería ser.

Me quede pensando en mis impulsivas acciones para evitar nuestro contacto, la fase de bloqueo y negación habían sido superadas. Entendía lo dañino de nuestra relación y decidí cortarte las vías rápidas de comunicación,  si , siempre he creído que los mensajes de texto son impersonales y las llamadas solo son el medio para acordar un encuentro, de pronto recordé como un sábado loco de mi vida, en medio de un gran fiesta, comencé a tener un flashback de eventos, había sentido una pulsada en el corazón, ya sabes que eso del romanticismo para mi es una excepción a las reglas, pero soy una creyente de las cosas perceptivas que llegan a mi; entonces en medio de toda la adrenalina, sentí que algo te pasaba, no puedo describir la sensación, sólo sabía que había algo malo. Entonces procedí con el estado de superación, (voy a desbloquearte por el momento), sólo para verificar la credibilidad de mi intuición.

Aquí estaba yo, con el alcohol en la cabeza, jugando con las configuraciones de mi aplicativo móvil para darte acceso al de ingresos de datos nuevamente, los pulgares están locos por escribir las palabras correctas y el mensaje adecuado; te dije lo del sueño porque cuando te digo que lo intuyo me dices que soy una bruja , entonces aquí va: "Me acabo de despertar (sensorialmente, porque estaba ebria, sutilmente ebria), y tuve un sueño terrible, estás bien?" .... tic toc ... tic toc, algunos minutos después, creo que invoque a tu drama queen interna "No, estoy mal, pero no importa", el egocéntrico mas grande del mundo apaga el celular.

3:30 de la mañana y solo  había recorrido 2 bares y estaba en el departamento de una amiga, me quede pensando toda la noche ... a la mañana siguiente tenía los estragos mentales de pensar tanto sobre las posibilidades y una vez más, estuve en lo correcto cuando revise mi celular y encontré toda la lista de mensajes, "estoy deprimido, no puedo dormir, mi vida esta en declive, estoy bajoneado, el juego de tronos me consume" , y he aquí nuevamente la estúpida y condescendiente versión que odio de mi misma, haciendo galantería: "Lo sabía, quieres tomar un café y conversar de eso?"

En el fondo creo que me extraña, me refiero no a la parte pasional y mas sexual, no a la parte que puedo seducir con mi cuerpo, no a las noches de sexo descontrolado y fiestas locas que teníamos, creo que me extrañaba de la forma en la que a veces lo recuerdo, me extrañaba porque la vida lo abrumaba, porque ganar el juego de tronos es divertido y gratificante, pero no tener a tu compañero, mejor amigo y compinche para compartir tus tácticas , estrategias y victorias lo deprimía, en el fondo era mi mejor amigo, y admitir que lo eramos dolía, el orgullo no le permitía llamarme y compartir los sucesos mas importantes, aún sabiendo que eso lo hacía feliz, nos habíamos echo tanto daño después de todo que ambos sabíamos que no podíamos reparar la situación.

No estoy segura de porque ordené todo ayer, no se si hoy estaremos juntos, no sé si al final de cuentas tomaremos el café ...

Lo he citado en el restaurante favorito de los maravillosos días pasados, nuestros días de la felicidad para Ana, era una especie de tradición semanal que teníamos, no se si esto sea un poco de nostalgia, pero la llamada ganadora ha confirmado el lugar, así que ... nos vemos sobre las 6.




El miedo de lastimarse

Hoy encontré este texto en la web y me parece super genial,

"Puse mil barreras para no permitir entrar a cualquiera, pero estoy dejando que derribes mis muros para hacer mis adentros tuyos.
Hoy todavía no nos conocemos, quizás no sepas nada de mí y mucho menos yo de ti, podemos ser extraños en este momento o apenas estamos comenzando y nunca imaginamos que al final seríamos tú y yo, frente a frente, teniendo tanto que decir. No sabré qué decir cuando te tenga delante de mí, mejor cuéntame, ¿cómo te trató la vida?
Habrás pasado por muchas cosas de las cuales no fui parte, te habrás enamorado muchas veces o pocas, quiero que me lo cuentes, te habrán roto el corazón, al igual que a mí, te habrán visto ebrio cantando canciones de amor y habrás estado con la persona equivocada, de igual forma, habrás hecho muchas cosas importantes mientras no estaba. Me gustaría que me pusieras al tanto de lo que me perdí.
Sé que estarás nervioso y dudarás si es hora de empezar una nueva historia, sé que te costó mucho llegar hasta aquí y créeme que lo valdrá. Te encontré hoy, no sé cuánto tiempo estemos juntos pero te puedo prometer día tras día de risas, días llenos de nuevas aventuras, será todo lo que nos merecemos por la espera.
Tienes que saber muchas cosas de mí, quizás no soy la mejor expresándome pero créeme que cuando amo y quiero a una persona mis acciones hablarán por mí, tendremos que ir subiendo poco a poco cada escalón, tendrás mi mano cuando la necesites, no te dejaré caer, todos los obstáculos los tendremos que vencer. Te contaré mil cosas, habrá historias tristes que me han hecho lo que soy, será imposible no darte mi amistad, pues no sólo seremos una parte de nosotros, seremos todas; compañeros, amigos y hasta confidentes.
Soy una persona muy introvertida así que me costará mucho trabajo demostrar lo mucho que llamas mi atención al principio, mis amigos ya dudan si en mí existe un corazón pues lo estaba reservando para cuando tú llegaras, te has perdido muchas cosas, las personas comenzaban a creer que me quedaría sola. Fue muy divertido esperarte, conocí lugares que jamás creí conocer, conocí a muchas personas, lloré, reí, crecí, aprendí a aceptarme y amarme para poder amarte a ti. No soy perfecta, te lo advierto, estoy llena de defectos, pero te daré mi mejor versión, siempre intentaré que así sea, y así como yo no lo soy, sabré que tú no lo eres, no importa y no temas, me gustarás con tus imperfecciones así que no dudes en mostrarme lo humano que eres, te enseñaré que el verdadero amor no duele.
Dame los buenos días o las buenas noches, no sabes lo sencillo y romántico que me resulta esto, hazme reír, me encanta esa sensación de dolor estomacal cuando ríes sin parar,  ven a complicarme la vida y házmela sencilla, no quiero monotonía; podremos desvelarnos, llenarnos de abrazos, ser insomnio, cubrirnos de besos, hacernos cada noche y entregarnos por completo. Sé que parecerá difícil y que los dos estaremos llenos de dudas, pero no temas a intentarlo, déjame entrar, quiero profundizar y conocer lo que nunca pudiste mostrar, hacerme adicta a tus cuentos, cuando estemos juntos no te dejaré en la primera pelea, ni me verás marchar cuando las cosas anden mal, me tendrás en tus mejores y peores momentos, te prometo que nunca te haré daño, tampoco me iré cuando las cosas parezcan difíciles de solucionar, soy fiel creyente de que las cosas no se tiran, se arreglan.
Al principio creerás que no tienes relevancia en mi vida, que eres uno más, o que parece miedo y que no tengo sentimientos hacia ti, pero créeme que el miedo que más me da es el de volverme a entregar y salir lastimada como ya estoy acostumbrada. Puse mil barreras para no permitir entrar a cualquiera, pero estoy dejando que derribes mis muros para hacer mis adentros tuyos.
Si me encuentras sálvame de esto, tú sabes a lo que me refiero, no quiero más lágrimas al dormir, pero no te preocupes por mí, llega cuando tengas que hacerlo, yo sé que parece que ya me rendí pero no es bandera blanca, decidí esperarte sin importar lo que me cueste, estoy preparada para tu llegada. Y te suplico que llegues completo, no voy a llenar tus vacíos, pues me costó mucho trabajo llenar los míos, es complicado, sé lo lastimado que puedes estar, pero haz lo que te gusta hacer, diviértete, experimenta, puedes llorar si hay necesidad, cumple cada cosa que te propongas, lucha y no te tires al fallar, no necesitas de nadie, ni de mí vas a necesitar, eres una persona fuerte, llena tus vacíos contigo mismo, ama cada parte de tu ser, te juro que yo también lo haré, dejaré mi soledad para entregarme y hacernos felices, sé lo difícil que será encontrarte así que no te preocupes, cuando te tenga no voy a querer estar con alguien más, voy a valorarte hasta donde termine nuestra eternidad, puedo llenarte de alegría y te puedo compartir mi vida, yo sé que me querrás en la tuya y que lo que tengamos que pasar esta noche no será, así que no te rindas, nos vamos a encontrar. No importa a donde me lleves o qué daño me dejes, ya aprendí a construirme, ya no importa el desastre que ocasionarás después. Tampoco te angusties, tengo todo lo que necesito y lo que me hace feliz, solo espero que lo que te pido no sea algo difícil de cumplir, no me sueltes y abrázame cuando tengas la oportunidad, nos irá bien, no me dejes ir otra vez.
Cuídate, serán más días en los cuales no te podré tener, quizás no somos presente pero en un futuro nos vamos suceder, no te llegues a desesperar, te espero en donde quiera que la vida nos llegue a juntar."


Sobre las promesas rotas

Alguna vez pensaste que siempre que nos decíamos que no volveríamos a vernos no era mas que aplazar las ganas que teníamos, alguna vez no te cansaste de decir que no volveríamos a dormir juntos?

El eco del esta es la última vez, no volveremos, no vamos a regresar y días después, estaba en tu cama durmiendo, y después estabas tu y tú guitarra y las canciones que nos destruían , repitiendo arpegios que nos lastimaban.

Me canse de tu cara y tus palabras acusatorias preguntándome una y otra vez por qué me fui, por qué te dejé, cuando en realidad sólo quería que me siguieras.

Cariño ... necesitamos parar con esto por favor ... necesitamos parar...




Sobre los idilios tormentonsos

Eres tú, no sé si lo entiendes, eres tú por el simple hecho de estar aquí en este espacio, en este tiempo y esta vida conmigo. Eres tú el que ha tomado los riesgos, los costos y los sueños de un nuevo continente.
Eres tu, con tu inmensa sonrisa, eres tu cuando me acaricias, eres las palabras que me susurras al oído.

Eras tu, y tus locuras en la calle, eras tu y las mañanas interminables de decirme cuán hermosa era, eras tu y las rosas inesperadas, eras tu en el Pacífico , en la costa alta y en las montañas, en mis montañas ...

Eran tus tardes de estar enfermo y mis noches de agonía ...

Y soy yo ahora, aquí en frente tuyo,  hablandote de hacer posible al menos 5 imposibilidades en un dia.

Si decides quedarte

Dulce tormento,
Cada vez que pasas por aquí y observo como tu atención inmediatamente se vuelca hacia la esquina que contiene tu carta y me preguntas por qué todavía la tengo?, no se por qué nunca puedo decirte la verdadera razón.
Me gustan los detalles, las cosas simples, las que llegan sin esperar pero me gusta más ese pedazo de papel porque mantiene una promesa de un sueño, que no dudo, en algún momento se pueda concretar y podamos tener fotos muy lindas, juntos, incluso ahora que sólo lo estamos en el pasado.
Incluso ahora que no tenemos futuro, porque ahora en la incertidumbre he decidido quererte.

Y aunque quererte no signifique que estemos juntos, te quiero por el simple de hecho de quererte.

Amor y cohetes, con mordidas de afecto y cosquillas en las mañanas, de las pocas que nos quedan y de las que nunca vendrán.


Las tristes cosas

Ya lo decía la Sole "Uno vuelve siempre a los viejos sitios en que amó a la vida " ... y era un recurrente volver, pero ésta es la vez en que sabes que ya no tienes la llave dorada de la felicidad...

Todavía recuerdo el primer momento en que lo vimos, mientras bailaba en la sala y le encontraba a la cocina el tamaño perfecto para mi, nuestros nervios cuando tomados de la mano descubríamos la lentitud de un ascensor del siglo pasado, y mientras enfrentabas tus miedos te tomaba de la mano prometiéndote no saltar ni bailar en el cubículo...

Y decidí quedarme con el piso 7, decidí tener la vista fenomenal, decidí quedarme contigo  y solamente contigo ... decidí descubrir el nuevo año desde nuestra ventana, mientras nos fundíamos en la sala autoinfluenciandonos con skins...

Me quedé con las peleas, las riñas, las discusiones, los reclamos y las falsas promesas, me quedé derrotada y te dejé, sabiendo que la despedida era el comienzo de una nueva bienvenida, pero es que nunca paramos, nunca nos dejamos, nunca deje de ir a mi lugar, porque seguía siendo mi territorio de conquista, porque en tu ropero seguía estando mi disfraz de blanca nieves y en tu cocina seguían nuestras tazas personalizadas, porque seguías pidiéndome el café en la gran taza de té, y porque seguíamos haciendo malabares para dormir juntos en un sillón de medio metro ...

Me quedo ahora con nuestras fotografías mentales, nuestros bailes en la sala, las veces que cantaba mientras te cocinaba, las veces que habíamos follado en el futon y las veces que nos suplicamos mutuamente por besos, nuestras caricias tan dramáticas y agresivas y nuestras canciones inventadas...

Se quedó la casa con nuestros detalles de diciembre, se quedó la casa con mis posters de Daft Punk, se quedó en la casa nuestra esperanza ...



Por qué no volvemos?

Por qué no volvemos. Recuérdamelo, por favor. Por qué no nos queremos de vuelta, de segunda mano o de ocasión. Por qué. A ver, si es que había tantas razones, es que te juro que las había. Es que hasta las llegué a apuntar en algún sitio. Y ahora va y no las encuentro. Justo cuando más las necesito. Justo cuando sólo recuerdo todo aquello que juré olvidar. Así que si no te es mucha molestia, recuérdame por qué no nos dejamos de hostias. O por qué me las sigo dando yo.
Por qué no volvemos. Por qué me despierto y lo primero que hago es pensar en tus fotos. Pero si las metí en el fondo del cajón ese que ya ni abro. El de las cosas perdidas aposta. El de los recuerdos que son demasiado grandes para llevarlos encima. Malditas fotografías. Malditas emulsiones enmarcadas en vidrio. Escaparates de 15x9 que ya sólo te venden saldos, instantáneas con retraso de lo que pudo ser y no fue. Por qué las escondí allí, si se me agarran a la retina día sí día también. Por qué hago ver que no las veo, si no me hace falta ni mirarlas, si ya me las sé.
Por qué no volvemos. Por qué no dejo de seguir tus pasos. Por qué entro de puntillas en las redes sociales como quien entra a por algo que se dejó. Por qué analizo tus fotos, tus gestos, tus lugares y tus palabras. Por qué veo en cada nuevo amigo o contacto tuyo un potencial enemigo. Por qué me da miedo que me olvides con ellos, que me entierres sin mí. Por qué busco señales que al fin y al cabo tú ya no emites. Por qué. Eh. Por qué.
Por qué no volvemos. Por qué no he sido capaz de volver a sentarme en la única mesa maldita de nuestro restaurante. Por qué salgo todas las noches como si nada, como si jamás te hubiese conocido. Y por qué les acabo pidiendo a todas que hagan de ti. Que les gusten tus mismas cosas. Que se rían como lo hacías tú. Por qué las comparo siempre contigo. Qué culpa tendrán ellas de no alcanzarte. De no saber que me exististe. De no poder acabarse este final.
Por qué no volvemos. Por qué sigo mirando el móvil cada dos horas simplemente para ver si estás en línea. Por qué empiezo a escribir siempre el mismo mensaje. Uno que arranca con un por qué no volvemos. Uno que sigue explicándote cuánto te echo de menos. Que ya casi olvidé tus defectos. Que me quedé solo a soportar los míos. Que ya es mucho soportar para una sola persona. Y por qué, cuando acabo el mensaje perfecto, le doy siempre al borrado completo en vez de al enviar. Por qué no te llamo cuando tengo tantas ganas de hablar.
Por qué no volvemos. Dímelo, de verdad, tan sólo recuérdamelo una vez más. Aunque te cueste algún que otro esfuerzo. Hazlo por este pedazo de vida tuya que sigue a la deriva de los recuerdos. Por los viejos tiempos. Por este mal sabor de boca después de algo tan dulce. Por lo que fuera yo en tu vida. Por lo que sea. Por lo que fui.
Yo la verdad es que no he aprendido. Sigo estando igual. Me siguen haciendo daño las mismas cosas. Me siguen emocionando las canciones de siempre. Sobre todo ahora, que sé que en realidad todas me hablaban de ti. Me sigo haciendo muchas trampas al solitario. Me veo con los mismos amigos a los que les ruego que no me hablen de ti. Hasta que les acabo preguntando yo. Ah, y he vuelto al microondas, que cocinar para uno ya sabes que no vale la pena. Supongo que soy aún más difícil. Imagino que el gas noble de mis manías se habrá expandido hasta ocupar parte del hueco que dejaste tú. Y seguramente, a base de vivir conmigo, me habré vuelto mucho más yo.
Por eso, te podría decir que he cambiado. Que ahora sí que sí. Que ahora entiendo por qué no funcionó lo nuestro. Que por qué no volvemos. Que por qué no intentarlo, sabiendo lo que sabemos. Pero te estaría mintiendo, y lo haría simplemente para conseguirte de nuevo, para volverte a tener, para volverme a dar a ti.
Nos estaríamos engañando de nuevo.
Y volveríamos dispuestos a ello, tan sólo por lo mucho que nos queremos.
Tan absurdo como cuando estábamos juntos y tras cada silencio resonaba siempre la misma pregunta.
Por qué no lo dejamos.